El resultado de esto ha sido que he vivido 10 años entre cajas, estantes temporales, cocinas peligrosas, baños con diferentes grados de fallas de plomería y, por supuesto, la interminable falta de superficies y espacios para sentarse.
Es increible como mucha gente sueña con carros y con dinero, etc... yo sueño con un sofa y unas 4 sillas. Si soy un poco más ambiciosa, quisiera unas mesitas de centro y unos cuadritos, por favor.
El problema está en la poca capacidad que tenemos las nuevas generaciones de decir: "es aquí donde me voy a quedar, y ya me mando a hacer ese mueble inamovible que se quedará en esa pared para siempre"
La temporalidad de lo definitivo es un poco amenazante para mi.
Probablemente es la razón por la cual nunca termino de tomar una decision drástica; me quejo de mi Papá que se toma años en decidir pintar la casa y yo creo que yo soy peor.
Esta es una lista de cosas que no he hecho en mi vida por pensar que el minuto que viene traerá una realidad diferente que las hará obsoletas:
- Muchas veces he dejado de comprar ropa porque estoy en medio de una dieta. Resultado: Llego un momento que solo tenia 2 pantalones, 0 faldas, 15 franelas a punto de huir de mi closet y como 4 pares de zapatos pidiendo perdón.
- Nunca he comprado un sofá porque es que me voy a mudar mañana. Resultado: TENGO 10 AÑOS VIVIENDO EN CARACAS!!!!! 10 años!!! ningún sofá!!!!! mis amigos han aprendido que una cama gaveta sirve, o un colchon en el medio de la sala, o simplemente y en mi más nueva invención, una caja llena de libros con un cojín encima! Por ende las invitaciones a la casa son limitadas.
- No me he comprado ninguna planta que pueda morir por falta de atención... todavía me sigo preguntando cómo la sábila sobrevive en un apartamento que solo visito para dormir.
- No he desempacado cosas que probablemente ni siquiera se que tengo.
- En mi primer apartamento, del cual si me mude, pase 7 años sin arreglar las tuberías... Resultado: El apartamento estaba en el 5to piso... cada vez que descuidaba la lavadora, que por supuesto también necesitaba arreglarse, terminaba secando toooooodos los pisos hasta el lobby del edificio... ni hablar de los resbalones sobre el marmol...
- No me he comprado un perro porque mi apartamento esta lleno de cajas. Examinemos esto: en esa oración hay tantas cosas que estan mal que dan lastima. Debido a que mi apartamento no tiene los elementos básicos para almanecar cosas, o que no puedo decidirme a botar nada, tengo por lo menos 20 cajas en mi sala que estorban, se llenan de polvo y serían una tentación demasiado fuerte para un ser de 4 patas, muchos dientes y garras.
En realidad... no me he comprado el perro por otra "poco definitiva" razón... en esta realidad nacional, en la cual todos estamos planeando el proximo viaje en balsa a la isla democrática más cercana, si me compro un perro es como sentirme que ya estoy establecida, y el símbolo del perro es como cuando te casas... aun cuando sabes que lo puedes meter en una cajita, y buscarle los permisos, etc... es como una atadura, algo definitivo, dentro de lo poco definitivo...
Ven... todo es culpa de las benditas cajas.
Las cajas son la muestra más significativa de lo definitivo de lo poco definitivo, como guardamos en nosotros las cosas definitivas de las situaciones poco definitivas, arrastrando el peso de todas aquellas cosas que son más que basura a la cual nos apegamos y que no nos permite adquirir o buscar aquellas cosas que realmente necesitamos.
El sofá, ya vendrá pronto...
1 comment:
Aviiii!!!!
Me estoy pasando por primera vez por tu blog. Qué bueno que estés por acá. Ahora tendremos chance de estar más en contacto.
Te mando un beso.
Tany.
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